La mayor parte de las cosas en la vida, tiene dos caras. (La moneda tiene dos caras), y nuestra personalidad también tiene dos o más caras.
Es cierto que nos conducimos por el aprendizaje y la educación formada en la escuela y en el hogar y podemos ver las cosas positivamente o negativamente de acuerdo a los deseos, ilusiones, esperanzas.
Cuando no tenemos o logramos algo que queremos nos viene la frustración, enojo y malestar. Y el equilibrio está en "no desear mucho" y tampoco ser "conformistas".
Si deseamos algo muy elevado caeremos en la frustración. Y si no deseamos nada, caeremos en la indiferencia.
Siempre se nos ha hablado del equilibrio que debemos tener. Es lo maravilloso de la vida, y de la libertad, poder escoger nuestro rumbo, y nuestros proyectos.
Hay mucho que decir.
M.M
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